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Para la mayoría de las mujeres la decisión de tener un bebé les da un nuevo sentido a la vida.
Si estás entusiasmada con tu embarazo y tus hormonas te producen pocas molestias seguramente
te sentirás más feliz que en toda tu vida. Ahora te sentirás más cerca de los amigos y familiares
que tienen niños, esperando seguir con las tradiciones familiares y formando otras nuevas. Pero
el embarazo también es una época de crisis, muchas mujeres experimentan sentimientos muy variados
en las primeras semanas, se están produciendo enormes cambios físicos y emocionales. Se necesita
tiempo para adaptarse al hecho de tener un bebé, especialmente si no ha sido esperado o deseado.
Puede preocuparte el hecho de perder tu libertad, no poder ejercer tu profesión, depender de tu pareja
o simplemente tener que enfrentarte a la responsabilidad de ser madre. Si has tenido un aborto
temerás que se repita. Puede que te preocupen las exigencias físicas que conlleva el embarazo,
que tu bebé se vea afectado por una enfermedad o tener un hijo con problemas.
Es posible que te preocupe ser una buena madre, ser capaz de cuidar a tu hijo
día tras día y si tu pareja realmente te ayudará. Los períodos de transformación
pueden producir ansiedad y nerviosismo. Tendrás que enfrentarte a muchas
interrogantes, una vez estés embarazada. Pero siempre recuerda que tu cuerpo
está hecho para el embarazo y sabe perfectamente lo qué tiene que hacer, además
las mujeres han tenido hijos desde la antigüedad y siempre lo han hecho muy
bien. Al principio del embarazo, puede que te sientas más sensible a los
consejos y los comentarios no deseados, pero aprende a tomarlos con calma.
Siempre es bueno escuchar los puntos de vista de los demás, pero es
responsabilidad tuya y de tu pareja decidir lo que está bien para tu bebé. La
primera y más importante tarea psicológica que ustedes deberán enfrentar es la
aceptación del embarazo. Hasta ahora sus ideas acerca de un bebé y de la
paternidad probablemente hayan sido muy fantasiosas, tu y el padre de tu bebé
deben ponerse de acuerdo respecto del embarazo y comenzar a pensar en la
realidad.
Seguramente, cuando comiencen a aceptar las realidades que vendrán, surgirán
sentimientos contradictorios. Es normal que se sientan así y no deben
preocuparse. Significa que están aceptando verdaderamente la situación. De esta
manera, no tendrán el gran colapso que sufren las personas que recién enfrentan
la realidad cuando el bebé ya está en casa.

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