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El ejercicio moderado puede fortalecer los músculos que usaras en el parto, como
los del abdomen, la pelvis y la parte baja de la espalda y te mantendrá en buena
forma, tanto física como mentalmente, La circulación rápida de la sangre durante
el ejercicio, hace que tu cuerpo y tu bebé se oxigenen bien. Es probable que el
trabajo de parto sea más fácil y más tranquilo si tus músculos tienen el tono
adecuado. Si deseas seguir haciendo ejercicio durante el embarazo, no hay
problema en hacerlo, mientras cumplas con las reglas básicas que debe seguir
toda mujer embarazada, es decir:
Hacer ejercicio en forma regular y no esporádica.
No sobrepasarse.
No pedirle al cuerpo que se adapte a un nuevo deporte.
Habitualmente cualquier mujer puede recuperar las energías que gasta descansando
una media hora, pero a una mujer embarazada le puede tomar varias horas
recuperarse del cansancio.
Ejercicios para un Embarazo Sano
Comienza con una rutina muy tranquila y ve aumentando la intensidad hasta el
punto adecuado para ti. Antes de cada ejercicio, practica algunas respiraciones
profundas. Estas respiraciones hacen que la sangre circule por todo tu cuerpo
brindando una mayor oxigenación a todos tus músculos. Si sientes algún dolor,
calambres o te falta el aliento, detén los ejercicios. Cuando los retomes, hazlo
en un ritmo más tranquilo. Si a ti te falta el aliento, tu bebé también padecerá
la falta de oxígeno.

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