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Afortunadamente, existen esperanzas para parejas
que tienen dificultad para concebir, ya que se han
desarrollado nuevas técnicas que permiten lograr
la descendencia. A continuación se presentan las
técnicas de Reproducción Asistida que son aplicadas
en centros especializados de Fertilidad y
Reproducción Humana:
Fertilización in vitro o Bebé Probeta
Desde el nacimiento de Louise Brown la primera bebé
probeta en el mundo en 1978, la Fertilización in vitro
se ha transformado en una parte integral de la terapia
de la infertilidad. Este método consiste en que los
espermatozoides del hombre y los ovocitos de la mujer
se combinan fuera del cuerpo en un plato de laboratorio
y son colocados en una incubadora. Luego que ocurre la
fertilización, el embrión resultante es transferido al
útero materno donde se implantará. Esta técnica consta
de varios pasos:
a) La estimulación del ovario: Consiste en inducir en
el ovario la producción de múltiples ovocitos. Esta
estimulación se logra mediante inyecciones de diferentes
hormonas entre las cuales se encuentran: la hormona
folículo estimulante (FSH), gonadotrofina menopáusica
humana (hMG), gonadotrofina coriónica humana (hCG). En
algunos casos se usan análogos de la GnRH como el acetato
de leuprolide, que suprime la función normal del ovario
para poder controlar mejor la ovulación usando hormonas
externas.
Es fundamental una coordinación exacta para predecir el
momento adecuado de la aspiración y recolección de los
ovocitos. Esto se logra mediante un seguimiento frecuente
por ultrasonido del crecimiento de los folículos y
determinaciones de estradiol en la sangre, cuyos valores
aumentan a medida que los folículos se desarrollan.
b) Recuperación de los ovocitos: Se realiza mediante la
punción transvaginal de los folículos y aspiración de
los líquidos foliculares. Estos líquidos son transportados
de inmediato al laboratorio donde los ovocitos son recuperados,
clasificados según su grado de madurez, colocados en platos
de laboratorio con medio de cultivo y en la incubadora, que
tiene características de ambiente y temperatura similares al
cuerpo de la mujer, donde continuarán su maduración.

c) Inseminación de los ovocitos: Luego de la recuperación
de los ovocitos, el hombre toma una muestra de semen y la
entrega al laboratorio. Los espermatozoides son separados
mediante lavados y gradientes de densidad donde los móviles
son seleccionados. Estos espermatozoides se colocan con cada
uno de los ovocitos en los platos de laboratorio y de nuevo a
la incubadora hasta el día siguiente donde se comprobará la
fertilización.

d) Cultivo de los embriones: Los ovocitos fertilizados se
dividen formándose embriones de 2 a 8 células, que son transferidos
vía transcervical al útero de la mujer 44 a 72 hrs luego de la
recuperación de los ovocitos o 5 días después en el estadío de blastocisto.

e) Transferencia embrionaria: Los mejores embriones (un promedio de 3),
se seleccionan para ser transferidos al útero materno dentro de una
cánula especial. El número de embriones a transferir varía de acuerdo
a la edad de la mujer, para lograr el mejor equilibrio entre la tasa
de embarazo y el riesgo de embarazo múltiple.
f) Congelación de embriones: Los embriones que no se transfieran,
pueden criopreservarse y utilizarse en un intento posterior.
Enviado por: Estrella Rosemberg, MSc y Maria Teresa Olivieri, MSc
Biólogas especializadas en reproducción humana

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