Ahogo

El número de muertes por ahogo durante los primeros años de vida todavía es considerable. En este artículo se describen algunas de las maniobras utilizadas con frecuencia en el caso de atragantamiento producido por objetos pequeños, como pueden ser nueces, pasitas, maníes, frutas con cascaras, caramelos duros, etc.

La lista es larga, y es a ustedes, como padres o encargados del niño, que les corresponderá prevenir y en ciertos casos actuar con rapidez para evitarle la asfixia.

Menores de Un 1 Año

Coloca el bebé boca abajo, doblado sobre su antebrazo y apoyado sobre tu cuerpo.

Administrar cuatro golpes con la palma de tu mano en la espalda del niño, entre los huesos (Omóplatos).

Si la obstrucción no es removida y el bebé todavía no respira, colócalo sobre una superficie plana (Suelo, Alfombra) de espaldas, y realiza cuatro compresiones rápidas (Similares a las que se usan para el mensaje cardíaco) sobre el pecho, utilizando dos dedos.

Revisa la boca del niño, y si el objeto es visible, puedes intentar removerlo: nunca intentes hacerlo ciegamente, pues puedes hacer que se introduzca aún más.

Si pese a estas maniobras el bebé no respira, debe iniciar la respiración boca a boca. Coloca el bebé boca arriba y extiende suavemente el cuello; aprieta la nariz con dos de tus dedos, y colocando tu boca contra la del bebé sopla aire de tus pulmones hasta que veas cómo se mueve el pecho del niño; luego detente por unos segundos hasta que el aire salga del bebé, y vuelva repetir la maniobra hasta completar cuatro veces el procedimiento.

Si pese a todo el bebé no respira, repite los pasos del 1 al 5, e inmediatamente busca ayuda medica.

Mayores de 1 Año

En estos casos el niño debe ser agarrado por detrás, con tus brazos alrededor de su cintura; luego, con la palma de una de tus manos, ayudada por la otra, se aplican de 6 a 10 compresiones abdominales en la línea media, entre el ombligo y la «v» invertida de las costillas (Maniobra de Heimlich). Las compresiones deben ser rápidas y orientadas hacia dentro y hacia arriba.

Si la obstrucción persiste, y el niño no respira, revisa el interior de la boca y trata de visualizar el objeto; si lo ves, intenta removerlo.

Si pese a todo, el niño continúa sin respirar, debe iniciar la respiración boca a boca de la misma forma descrita para los niños menores de 1 año en le paso 5. Si esto no funciona, repite la maniobra de Heimlich.

Debes repetir los pasos del 1 al 3 hasta que logres que el niño respire de nuevo. Asegúrate de que alguien busque ayuda médica de inmediato.

Estas maniobras descritas han salvado, a un gran número de bebé y niños mayores, así como a muchos adultos. Pídele a tu médico que te las enseñe si no las comprendió bien, y enséñaselas a tus familiares y a todas aquellas personas que cuiden a tus niños. Como siempre la prevención de estos accidentes es lo más acertado, pero si llegase a sucederle a tu bebé, es bueno que se encuentren capacitados para controlar la situación.