La Circunsición

La Circunsición

La fimosectomía o circuncisión (término utilizado usualmente como sinónimo), es una de las intervenciones quirúrgica hechas con más frecuencia en la infancia y probablemente una de las más antiguas, practicada con carácter ritual por las más primitivas tribus y por antiguas religiones como el judaísmo y el islamismo.

Casi el 100% de todos los recién nacidos presentan una “fimosis congénita fisiológica”, que no es más que una anormalidad temporal, ya que está demostrado que alrededor de los seis meses al 20% de los pacientes se les puede retraer el prepucio y a la edad de tres años, el 97% de todos los varones tienen su prepucio dilatado y desprendido del glande.

Por lo tanto la fimosis entendida así es una entidad fisiológica y no una consecuencia patológica.En segundo término, una de las leyes fundamentales de la cirugía es aquella que se refiere a que ningún órgano debe ser extirpado a menos que esté enfermo.

Caso contrario entraríamos en la variante de realizar una apendicectomía y adenotonsilectomías profilácticas. En consecuencia debe permanecer en forma absoluta el principio de que no deberá practicarse ninguna intervención quirúrgica si no está plenamente justificado.

Tradicionalmente se ha considerado al prepucio como una membrana, y aún más, como un vestigio o remanente embriológico. Pues no, el prepucio es un verdadero órgano protector del bálano y debe dignificarse y permanecer en su sitio.

Como tal tiene su embriología, comenzando su desarrollo al tercer mes, cuando el embrión tiene aprox. 65-70 mm. y completándolo hacia el 5to. mes (embrión de 100 mm.). Tiene su anatomía histológica, y en ella es importante señalar su constitución: posee tres capas:

Cubierta Cutanea

Notable por su finura y su movilidad; desprovista casi totalmente de glándulas sebáceas y fibras musculares lisas.

Tunica Muscular

Continuación de la del pene, con una característica especial; las fibras musculares lisas se disponen en forma plexiforme constituyendo el músculo peripeneal de Sappey, responsable en parte del estancamiento sanguíneo durante la erección peneana, contribuyendo a la realización de una buena cópula y si vamos más allá a la reproducción humana.

Tunica Celulosa

Constituida por tejido celular laxo, rico en fibras elásticas y casi desprovisto de grasa, por donde corren los vasos y nervios superficiales.

Pero lo más sobresaliente de esto, es el hecho de que esta capa tegumentaria al pasar de la cara superficial del glande a la profunda, se convierte en mucosa que se continúa insensiblemente con la del prepucio y aquí residen las glándulas de Tysson, en mayor número en el surco bálano-prepucial, responsables de la producción del esmegma.

En cuanto a su fisiología, el prepucio cubre al glande y gracias a las características descritas anteriormente:

Coopera en la protección del meato uretral.

Contribuye a la preservación de la integridad de las delicadas terminaciones nerviosas del glande, responsables del estímulo copulatorio.

Participa en la lubricación de la extremidad fálica (glándulas de Tysson).

Colabora en el proceso de erección sumando su participación a través del músculo peripeneal de Sappey.

Como tercer punto cabe señalar que la circuncisión rutinaria se hace con inusitada frecuencia en centros privados, más que en instituciones hospitalarias.

Los argumentos que desde hace años se invocaron en el sentido de que el cáncer cérvico-uterino y de pene eran menos frecuentes en los grupos étnicos en quienes rutinariamente se practicaba la circuncisión durante la etapa neonatal, han caído con gran profusión de estadísticas que demuestran lo contrario o al menos que no son concluyentes.

En la actualidad se considera que se hallan implicados otros factores en la etiopatogenia de estas enfermedades, edades, fundamentalmente las que se refieren al aseo, hábitos higiénicos y pulcritud de los individuos, más que la presencia o ausencia del prepucio.

Otro aspecto a considerar es el de las complicaciones psicológicas. Desde Freud hasta nuestros días, se viene planteando que pueden ocurrir trastornos psíquicos, como consecuencia de la intervención realizada en el área fálica, que puede ir desde sentimiento de castración hasta serios problemas de la vida afectiva.

Un argumento que puede parecer débil, por su difícil demostración, pero de suma importancia según el ángulo del que se le mire, es el resultado del hecho que algunos sectores femeninos encuentren más placentero el acto sexual con no circuncisos y por otro lado, algunas encuestas masculinas informan de mejor conservación de la libido, más allá de la etapa de madurez, en aquellos sujetos que no fueron sometidos a extirpación prepucial.

En un orden de ideas netamente médicas, los reportes y la bibliografía nos alertan sobre las cada vez más frecuentes y severas complicaciones de la circuncisión. Entre ellas podemos nombrar:

  • Falo encarcelado.
  • Piel fálica exigua.
  • Ulceras del meato (30%).
  • Dermatitis crónica balánicas.
  • Hemorrágicas (30%).
  • Infecciones-sepsis.
  • Gangrenas parciales.
  • Isquemia total del pene.

Por otro lado el prepucio no debe ser cercenado en aquellos recién nacidos con patologías congénitas, como es el caso de las hipospadias, en donde este órgano servirá para realizar diferentes procedimientos plásticos. El tener a mano sencillos procedimientos quirúrgicos, menos agresivos como son las dilataciones y sinequiotomía prepucial, permite salvar a niños de casi el 100% de las mutilaciones prepuciales.

Sin embargo, estas técnicas deben ser realizadas por el personal entrenado y con sumo cuidado para evitar las laceraciones, sinequias verdaderas y fimosis secundarias que se pueden producir. Pensamos que la información que se suministra a los padres sobre los riesgos y complicaciones de la circuncisión, es mínima. .