Adecuados hábitos de nutrición

Adecuados hábitos de nutrición

Ideas para mejorar la nutrición de los niños

Lo que los chicos necesitan comer para crecer en forma saludable, desarrollarse y no enfermarse es motivo de muchas investigaciones científicas. A continuación encontrarás una lista de sugerencias de las grandes organizaciones de salud y expertos en la nutrición infantil:

-Comer variedad de frutas, vegetales y granos, porque son productos ricos en minerales y fibra. Las hortalizas tienen abundantes vitaminas A y C, igual que las frutas. La fibra es indispensable para evitar la constipación tanto en niños como en adultos. Estos alimentos pueden ayudar a reducir los riesgos de enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.

-Anima al pequeño a disfrutar la diversidad de verduras. Según estudios realizados en la materia, más del 70 % de los infantes no comen tres raciones de legumbres por día, que es el número mínimo recomendado por los especialistas.

-Las frutas ricas en vitamina C y los jugos naturales son saludables. Además del agua y la leche, los jugos naturales 100% son las bebidas más sanas para los niños pequeños. Los jugos deben ofrecerse con moderación, a razón de servir dos frutas por cada día. Si algunos niños ingieren muchas cantidades de refrescos y jugos, pierden el apetito a la hora de comer. Las bebidas que contienen grandes proporciones de azúcar no deben reemplazar el vaso de leche en las comidas.

-Los pequeños requieren alimentos abundantes en calcio todos los días. Es difícil encontrar sustitutos a los productos lácteos que garantizan los suministros de calcio apropiados. Los padres con hijos alérgicos a la leche puede consultar a su médico para buscar métodos alternativos.

-Es recomendable una dieta balanceada complementada con actividad física. Es conveniente promover la alimentación baja en grasa desde temprana edad, acompañándola con ejercicios. Todos los miembros de la familia pueden divertirse juntos caminando un rato o bailando juntos para quemar calorías.
Consejos para padres y maestros
Aprovecha cada comida o merienda, son excelentes oportunidades para inculcarle al niño buenos hábitos alimenticios y enseñarle a comer bien.

-Siéntate con tus chiquillos y come los mismos platillos que les sirvieron a ellos. Tu eres su modelo primario e imitará tus hábitos culinarios.

-Procura que el área de comer sea placentera. Puedes decidir decorar las paredes con dibujos de alimentos realizados por tus niños o crear carteles con mensajes nutricionales positivos, como “cada niño que sonríe, come vegetales”. Recuerda que el tamaño de los muebles y los cubiertos deben ser apropiados a la edad del pequeño.

-Establece un estilo para servir los alimentos. Cada miembro del grupo familiar puede servirse cuanto desea y permitir que otros se sirvan. Intenta sugerirle a tu hijo que sea él quien decida la cantidad de las porciones que comerá. Pregunta al pequeño si necesita una ración mayor o regular para comenzar.

-La hora de comer no debe precipitarse. Entusiasma al bebé a conversar sobre lo que se lleva a la boca. Responde sus preguntas por sencillas que parezcan. Compara a las diferencias culturales con los platos típicos de cada sociedad. También, puedes hablarle de sobre las especies que condimentan los platos, el proceso de cocción, los sabores, los olores, de dónde proviene los alimentos y cómo se preparan antes de ser servidos.

-La comida nunca debe ser usada como un castigo o recompensa. Si el niño se porta bien no se le debe premiar con un postre o dulce. El postre no debe reforzar la frase “es bueno para ti”. Restringir los alimentos favoritos puede funcionar como una mejor técnica para esperar del menor otras actitudes.

-Los maestros deben animar, no forzar. Los chicos prueban aquello que se les ofrece. Un niño puede sentirse enfermo o no gustarle un alimento en particular. Forzarle a comer algo que no le agrada puede crear aversión a ciertas comidas de por vida, e incluso crear conflictos a la hora de comer.

-Los niños prefieren aprender, repitiendo varias veces su exposición a ciertas comidas. Son necesarios como 10 intentos antes de que un niño pueda asimilar y aceptar un alimento nuevo. Es preciso, respetar los gustos de los pequeños y no darles aquellos productos que rechazan. Intenta otra vez en cualquier momento.

-Los nenes no requieren comer todos los alimentos que le ofrecen. Permítele al chiquillo tomar sus propias decisiones con respecto a la saciedad. Está bien si consume muy poco durante un almuerzo. Los investigadores consideran que la “regla del plato limpio” podría significar para los niños que deben ignorar las señales de su cuerpo y parar de comer cuando se sienten llenos.

-Enséñale a comer variedad de comidas. La familiaridad con ciertos alimentos y observar cómo otros infantes disfrutan a la hora de comer, puede incrementar la satisfacción por escoger una dieta balanceada en el futuro. Las guarderías y hogares de cuidado diario proveen un maravillosa oportunidad para que el niño sienta el “efecto comunitario”: otros pequeños pueden influenciar a otros a intentar consumir alimentos no familiares.

-Cada niño debe tener la responsabilidad de lavar su plato y retirarlo de la mesa cuando termina de comer. Como sabes, a los pequeños les gusta ayudar, porque se sienten importantes. Pregúntales a los bebés si pueden cargar sus pañales hasta el cesto de basura. Puedes invitar a los niños en edad preescolar si pueden llevar sus utensilios y platos hasta el fregadero.