Sexualidad en la Menopausia

No olvidemos que las mujeres tenemos una inmensa suerte: podemos disfrutar del sexo emocional y físicamente incluso cuando el orgasmo se nos pone evasivo. Por eso mismo, no tendemos a calificar el sexo únicamente sobre la base de la calidad del orgasmo.

Estos son algunos elementos para tener en cuenta y no dejar de disfrutar de los inmensos placeres del sexo.

Busque tiempo y conserve energías para tener sexo: esto debe ser una prioridad en su vida, según el Doctor Anthony Fiore, terapeuta sexual de Santa Ana, California, EE.UU.En su opinión, la habilidad y el funcionamiento sexual se pueden atrofiar si no se “practica”. Así que él aconseja mantenerse sexualmente activa, aunque sea masturbándose, para evitar el riesgo de atrofiarse.

Según el Doctor Barnaby Barratt, director del Instituto de Sexología del Midwest, nosotras mismas somos nuestros peores enemigos: ellos no están tan pendientes de nuestro físico como nosotras tememos.

Si sabemos hacerlos disfrutar… eso es lo que más les importa.
Así que a “pensar” menos y a “hacer” más.

El Doctor Stan Dale, fundador del Instituto de Alerta Humana (Human Awareness Institute) y creador de los talleres “Amor, Intimidad y Sexualidad”, nos da por su parte los siguientes consejos:

Entérese: a veces, no sabemos o no se nos ocurren ni la mitad de las cosas. Los terapeutas comentan que muchos de los problemas que atienden son por falta de información. Lea, infórmese, conozca su cuerpo y el de su compañero, las posibles reacciones, los puntos más sensibles, la variedad de recursos, el poder de los olores, de la música, de los aceites, de los masajes; otro tipo de posiciones, técnicas… cosas que pueden revivir una relación, hacerla descubrir lo que de verdad la excita y le gusta.

Hable de sexo con su pareja: dígale qué es lo que le gusta, lo que la excita, cómo y dónde.

Aprenda a amar todos los aspectos de su cuerpo: aunque esté envejeciendo. No pretenda que un hombre ame su cuerpo si usted no lo ama

Haga el amor como si no tuviese genitales: abrazar, mirar a los ojos, mirar con pasión, besar con el alma… pueden ser las experiencias sexuales más excitantes y deliciosas de su vida

Mantenga en alto su autoestima: como usted se vea la verán los otros. El que usted disfrute y haga disfrutar, es la llave mágica para seguir funcionando.

Por último, una “receta” de Masters y Johnson, los pioneros de la terapia sexual en los EE.UU. en la década de los 50: cree intimidad, esto es básico en las relaciones de la Edad de Oro.

Masters y Johnson se hicieron famosos con su terapia de “Foco Sensato” (Sensate Focus). Esta consiste en que la pareja se acaricia y se da masajes mutuamente sin contacto sexual alguno durante varias sesiones. A medida que van creando intimidad, ternura y cariño y se van sintiendo más seguros uno del otro, comienza a mejorar la estimulación genital. ¡Pruebe!