La fidelidad también cuenta en una relación de parejas

En una relación de pareja no todo es amor; no es eso lo único importante. También la fidelidad, que suele relacionarse con el amor y el compromiso es importante., y además hay estudios que señalan que ser fiel también tiene una gran relación con tu nivel de inteligencia.

Según lo señala Rodolfo Llinás, director del Departamento de Fisiología y Neurociencia de la Universidad de Nueva York, quien ha centrado sus investigaciones en analizar el amor desde el punto de vista cerebral, las mujeres que son fieles, son mucho más inteligentes, críticas y valoran a su pareja en diversos aspectos.

Según el científico, el amor se origina en el área emocional del cerebro, una de las primeras en desarrollarse. Cuando estás enamorada, es natural que desees cada vez más amor de tu pareja, pues este sentimiento es como una golosina que te vuelve golosa.

Inteligencia y fidelidad van de la mano

Llinás sostiene que el amor eterno (y, en consecuencia, la fidelidad) es de las personas inteligentes, quienes estructuran y modulan los patrones de acción fijos sobre la base de ver al otro como su mano, donde cuidarla es su responsabilidad. Asimismo, no están dispuestas a desgastar su energía emocional sin necesidad.

Es decir, entrelazar inteligencia y fidelidad tiene que ver con buscar la tranquilidad y concentrarse en lo importante, pues contrario a una mujer infiel que vive en la mentira y mezclando sus sentimientos comunes con la culpa, aquellas que son fieles tienen más espacio para afrontar cuestiones cruciales y tendrán la seguridad de contar con alguien que siempre les brindará apoyo.

Esto habla también de la evolución y desarrollo humano, una distinción con el animal y el instinto natural al que muchos atribuyen las infidelidades, porque, aunque tu cuerpo lo desee, tienes claro que tu mente y emociones no.

Rodolfo Llinás no es el único que relaciona la fidelidad con la inteligencia, pues previamente Satoshi Kanazawa, experto en psicología evolutiva de la Escuela de Ciencias Económicas de Londres, también presentó una investigación donde descubrió que los hombres más inteligentes eran más propensos a valorar la exclusividad sexual.  

Con esto queda confirmado que la infidelidad puede ser parte del instinto natural o animal de los seres humanos, pero ser fiel tiene que ver con su evolución y capacidad de discernir lo que es mejor basándose en su razón y emociones, por lo tanto, aquellas mujeres que centran su energía física y mentale en una sola pareja, son más inteligentes.