El flujo vaginal normal y anormal

El flujo vaginal normal y anormal

La infección vaginal es una condición muy común en gran cantidad de mujeres alrededor del mundo y se atribuye a tres posibles causas: la vaginosis bacteriana, las infecciones por hongos y la tricomionasis. Por ello, ofrecemos algunos datos para que pueda identificar la infección y hacerse el debido tratamiento médico.

¿Qué es el flujo vaginal?

El flujo vaginal es una secreción ácida que se produce en la vagina y que tiene la función de limpiar y regular su propio entorno, de manera tal que las infecciones no puedan producirse. Sin embargo, cualquier interferencia con el equilibrio de las secreciones vaginales puede crear un ambiente propicio para que pueda desarrollarse la infección.

¿Cómo es el flujo vaginal normal?

Un flujo vaginal normal es una secreción clara o con uno tono blanco, así como también puede contener manchas blancas. Asimismo, es importante saber que todas las mujeres sanas tienen un poco de flujo vaginal, por lo que es algo totalmente normal.

¿Por qué razones puede cambiar el flujo vaginal?

El flujo vaginal normal puede cambiar por diversas razones, tales como el estrés, los cambios en la dieta, el embarazo, el ciclo menstrual, la excitación sexual y los medicamentos.

¿Por qué el flujo vaginal cambia durante el ciclo menstrual?

Durante el ciclo menstrual, la mujer presenta un aumento en la humedad de la vagina, por lo que flujo tiende a ser claro y transparente al momento de la ovulación. Esto es totalmente normal, además de que es un claro indicador que la mujer se encuentra en la época más fértil del mes. Sin embargo, el aumento de la humedad es un ambiente propicio para el desarrollo de infecciones, por lo que es común que se contraigan durante esta época.

¿Cómo es la secreción anormal?

Si presenta alguno(s) de los siguientes síntomas, puede que usted tenga una infección vaginal, por lo que debe acudir al médico para diagnosticarla e indicarle el respectivo tratamiento:

• Aumento de la picazón
• Sarpullido en la vagina
• Dolor
• Flujo blanco y grumoso
• Secreción maloliente amarillenta o verdosa
• Ardor durante o después de la micción