Encías sangrantes en el embarazo: gingivitis

Encías sangrantes en el embarazo: gingivitis

Durante el embarazo, usted podría empezar a notar una molestia en sus encías traducida en dolor o sensibilidad. Si al cepillar sus dientes, sus encías sangran, podría ser porque está presentando una condición denominada gingivitis.

¿Qué es la gingivitis?

La gingivitis es una enfermedad bucal, generalmente bacteriana, que provoca inflamación de las encías y sangrado de las mismas.

Lo que ocurre es que, durante el embarazo, los cambios hormonales que se están produciendo en el organismo provocan que las encías sean más propensas a acumular sarro y bacterias, por lo que la gingivitis es una condición que puede presentarse durante el embarazo. Sin embargo, y pese a que es común que una mujer embarazada presente esta enfermedad, es de suma importancia atacarla a tiempo, ya que la falta de tratamiento puede provocar riesgos para la salud de la madre y el bebé.

Sin el tratamiento adecuado, la gingivitis podría transformarse en una periodontitis, una enfermedad bucal que puede provocar consecuencias tan graves como la pérdida del soporte óseo para los dientes.

¿Cuáles son los síntomas de la gingivitis?

• Encías enrojecidas
• Encías inflamadas
• Sangrado al cepillarse los dientes, al pasar el hilo dental y hasta al comer
• Podría tener uno o varios abscesos en la unión entre el diente y la encía

¿Cuáles son los riesgos de la gingivitis en el embarazo?

Los especialistas han determinado que la gingivitis en el embarazo aumenta el riesgo de presentar un parto prematuro, lo que presupone un alto riesgo para la vida de su bebé ya que la no permanencia dentro del útero durante nueve meses significa un desarrollo mermado de sus órganos vitales y bajo peso al nacer, lo que contribuye a que sus posibilidades de supervivencia después de su nacimiento disminuyan.

¿Cómo evitar la gingivitis?

• Cepíllese después de cada comida
• Utilice hilo dental diariamente para remover cualquier resto de comida que se encuentre entre los dientes
• Utilice un cepillo que esté fabricado con cerdas suaves para no lesionar la encía
• Utilice enjuague bucal
• En caso de que presente sensibilidad, adquiera una pasta dental especial para dientes sensibles
• Paute una cita con su dentista
• Evite comer alimentos azucarados