Mascotas en el embarazo

Mascotas en el embarazo

Hoy en día, es muy común que las personas deseen y/o tengan mascotas de todo tipo. De hecho, ciertas personas han decidido irse por las opciones más exóticas en cuanto a mascotas, por lo que ha aumentado la variedad de animales que una persona puede tener en sus hogares.

No obstante, al momento del embarazo y hasta antes de la concepción, hay ciertas precauciones que se deben tener en cuenta. Por ello, ofrecemos una serie de datos que le servirán de mucha utilidad para minimizar cualquier tipo de riesgos para su fertilidad, su embarazo y su salud.

¿Qué ocurre con los gatos?

Hay personas que son «más de gatos» y otras que son «más de perros». En el caso de aquéllas mujeres que sientan más afinidad por los gatos, lo mejor es que, incluso antes de concebir, empiece a pedirle a otra persona que cambie la arena de su gato.

La razón principal es la toxoplasmosis, una infección parasitaria que pueden tener los gatos y que puede encontrarse también dentro de su arena, en donde hacen sus necesidades básicas. Asimismo, esta infección también puede residir en las carnes crudas o poco cocidas, por lo que lo más recomendable es asegurarse de comer sus alimentos bien cocidos para evitar contratiempos. Si desea conocer más sobre la toxoplasmosis, visite: https://www.embarazada.com/preguntas-al-doctor/embarazo-de-alto-riesgo/4822

Si usted tiene un gato o sospecha que tiene esta infección, debe dirigirse a un laboratorio para hacerse un examen de sangre que verifique si usted tiene o no esta enfermedad.

¿La toxoplasmosis puede afectar al bebé?

Si una madre contrae toxoplasmosis durante el embarazo, puede ocasionar graves daños en el sistema neurológico del bebé. Por ello, lo más recomendable es tomar todas las precauciones necesarias para evitar el contagio de esta infección.

¿Qué ocurre cuando nace el bebé?

Una vez que nazca el bebé, es importante que establezca límites con su mascota para que no se ponga en contacto con su pequeño. Recuerde que los animales son portadores de una gran cantidad de bacterias, por lo que lo más saludable es mantenerlos alejados del bebé y de las áreas donde el bebé habita. De este modo, se asegurará de que su hijo no esté expuesto a enfermedades.

No lo olvide: ¡la salud de su bebé es primero! No se preocupe por dejar a su gato afuera del cuarto o de la casa, sino por el bienestar de su bebé.

¿Qué ocurre con los perros?

La precaución principal que hacen los expertos es que nunca se le deje solo a un bebé o a un niño con un perro. Esto ocurre porque los bebés y los niños no miden su fuerza, por lo que pueden pellizcar o provocar una reacción adversa al perro y, de sentirse afectado, podría atacar al niño.

Asimismo, si decide pasear al bebé junto a su perro, no lo amarre al coche. Al momento de salir corriendo, el perro no recordará que tiene a un pequeño e indefenso al bebé en el cochecito. Para evitar problemas lo mejor es no amarrarlo al coche.