Todo lo que necesita saber sobre las vitaminas prenatales

Trastorno afectivo se combate con vitamina D

El trastorno afectivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés) es un tipo de depresión que ocurre de forma temporal, y por lo general aumenta en los meses de otoño e invierno y desaparece en la primavera. En los Estados Unidos, se estima que hasta el 20 % de los habitantes padece del SAD cada invierno.

Lo que diferencia a el SAD de la depresión regular es que entra en total remisión durante los meses de primavera y verano. Los síntomas comunes del SAD incluyen dormir y comer en exceso, gran antojo de carbohidratos y aumento de peso.

Algunas personas también han manifiestado problemas de concentración y aislamiento social, ya que prefieren “hibernar” en el interior, en vez de continuar con sus actividades normales y cotidianas.

El Dr. Norman Rosenthal, profesor clínico de psiquiatría de la Facultad de Medicina en la Universidad de Georgetown, fue el primero en describir el SAD, al escribir en un artículo en 1984 que “por lo general, las depresiones se caracterizaban por los síntomas de hipersomnia, alimentación excesiva y antojo de carbohidratos, y parecían responder a cambios climáticos y de latitud”.

De hecho, las tasas del SAD pueden variar según la ubicación, y las personas que viven más alejadas del ecuador, en latitudes del norte son las más susceptibles. Por ejemplo, en los Estados Unidos, el SAD solo afecta entre el 1 % y 1.4 % de los habitantes de Florida, en comparación con el 9.7 % de los habitantes de New Hampshire y el 9 % de los habitantes de Alaska.

Importancia de la vitamina D

Muchas personas ya están familiarizadas con la importancia de exponerse a los rayos del sol para optimizar sus niveles de vitamina D, y hay investigaciones que demuestran que el SAD no solo es más común en personas con bajos niveles de vitamina D, sino que al elevarlos también podrían mejorar los síntomas del SAD.

El cuerpo produce vitamina D al exponerse a la luz UVB. Por desgracia, es posible que las personas que viven en latitudes del norte solo tengan esta opción durante algunos meses del año. Como regla general, tiene que vivir por debajo de los 22 grados en latitud si desea producir vitamina D durante el invierno.

Las siguientes tablas demuestran la probabilidad de síntesis de vitamina D en los Estados Unidos de acuerdo con el mes.

Si bien, es posible que sea necesario tomar un suplemento durante los meses en los que no se pueden producir cantidades suficientes por medio de la exposición a los rayos del sol, es importante que evalúe sus niveles de vitamina D antes de comenzar a tomar suplementos. Con el tiempo, esto le ayudará a ajustar la dosis.

Para optimizar su salud, junto con su salud mental, debe lograr niveles entre 60 y 80 ng/mL (150 a 200 nmol/L) de vitamina D; el límite más bajo de suficiencia es de 40 ng/mL. GrassrootsHealth tiene un medidor de vitamina D en línea que puede ayudarle a estimar la dosis por vía oral necesaria para lograr un rango saludable, según sus niveles iniciales en sangre.

Al considerar el impacto de la vitamina D en la salud mental y función cerebral, sería prudente asegurarse de optimizar sus niveles de vitamina D si padece SAD. Sin embargo, la vitamina D solo es una parte de la ecuación, ya que los rayos del sol pueden influir en el estado de ánimo general, y en particular en el SAD, de otras maneras.