Acido fólico vital para prevenir enfermedades

La adición de una vitamina en los productos alimenticios ha incrementado el nivel de ácido fólico en las mujeres en edad reproductiva, un paso que puede ayudar a prevenir defectos en recién nacidos, señalaron oficiales del departamento de salud de Estados Unidos.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades dio a conocer los resultados de un estudio nacional en el que se indica que el nivel de ácido fólico y vitamina B en la sangre de las mujeres se había triplicado desde comienzo de los años 90. Desde 1992, el gobierno federal ha recomendado que las mujeres en edad reproductiva consuman diariamente 400 miligramos de ácido fólico a fin de reducir los riesgos de recién nacidos con problemas neurológicos, los cuales afectan a unos 4 mil embarazos anuales en Estados Unidos.

Expertos han hecho énfasis en la necesidad de ingerir ácido fólico durante esta fase debido a que los defectos en el sistema neurológico en el bebé se desarrollan durante las primeras semanas del embarazo, posiblemente antes de que la mujer tenga conocimiento de su existencia. Entre los problemas neurológicos más comunes se encuentra la espina bífida, la mayor causa de parálisis infantil, así como Aneocefalia, la cual afecta al cerebro y resulta en abortos, bebés muertos al nacer o que apenas viven pocos días. En 1996 la Food & Drug Administration, organismo encargado del control de medicinas y alimentos en Estados Unidos, ordenó la adición de ácido fólico en ciertas harinas incluyendo las más enriquecidas pan, granos, arroz, comidas de maíz y diversas pastas.

Las comidas fortificadas contiene una forma sintética de ácido fólico que es más fácil de absorber por el cuerpo que en su forma natural, la cual es encontrada en frutas cítricas, cerezas, frijoles, y en ciertos tipos de pastas.

El centro indicó que un estudio de 1999 realizado en 658 mujeres encontró que el nivel de ácido fólico presente en la sangre del grupo fue de 16,2 nanogramos por milímetro. Una investigación en 5261 mujeres entre 1988 y 1994 encontró un promedio de 6.3 nanogramos por milímetro. “Este es un importante paso hacia la reducción de los problemas neurológicos que afectan a los recién nacidos” señaló el director del instituto, Dr. Jeffrey Koplan.